CAPITULO 6, EL PESO DE LA SANGRE
CAPITULO 6: EL PESO DE LA SANGRE PARTE 1: El aire bajo el anfiteatro era espeso. Saturado de un olor a hierro, sudor antiguo y desesperación. Los guardias empujaron a Trajano Drago con la punta de sus lanzas. Lo obligaron a entrar en una celda de piedra húmeda. El chirrido de la puerta metálica al cerrarse fue como el de una mandíbula de hierro atrapando a su presa. Dentro, la penumbra estaba habitada por sombras que se movían. Guerreros de todas las naciones capturadas por el Imperio -galos, tracios, germánicos- lo observaban desde los rincones. -Otro cordero para el matadero -masculló un hombre gigante en la esquina-. ¿Por qué te envían aquí, romano? Trajano se sacudió el polvo de su túnica rota. Se apoyó contra la pared con una calma que desentonaba con el lugar. Los demás prisioneros hablaban con odio, jurando que un día las calles de Roma arderían bajo su rebelión. Trajano solo escuchaba, con una media sonrisa en el rostro. -Yo no busco tronos ni incendios -respondió Trajano. Su ...