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INTERLUDIO: RÓMULO DE LUTEUS

 INTERLUDIO: RÓMULO DE LUTEUS I. El Mandato del César Noble  Roma no siempre fue un nido de cuervos. En el Año 133 , el hombre que se sentaba en el trono aún recordaba que el poder era un préstamo de los dioses, no una propiedad. Frente a él, en el salón privado del Palatino, se encontraba Rómulo Seneca . Rómulo era la anomalía de su linaje. Mientras sus primos conspiraban por tierras y esclavos, él pasaba sus días estudiando el ciclo del trigo y la sanación de la tierra. Su corazón era fértil, y por eso, el Emperador lo eligió. - Roma se está pudriendo desde la raíz, Rómulo  -le dijo el César, entregándole el cofre de ébano que contenía el latido ámbar de Luteus- . Los corazones no deben ser armas. Llévatelo. Sal de las murallas. Que el mundo respire fuera de nuestro control. Rómulo aceptó la carga. No por ambición, sino por deber. Esa noche, el último Seneca con buen corazón abandonó la capital, llevando en su pecho la fuerza de la tierra misma. Pero no se fue solo. En ...

CAPITULO 6, EL PESO DE LA SANGRE

CAPITULO 6: EL PESO DE LA SANGRE PARTE 1: El aire bajo el anfiteatro era espeso. Saturado de un olor a hierro, sudor antiguo y desesperación. Los guardias empujaron a Trajano Drago con la punta de sus lanzas. Lo obligaron a entrar en una celda de piedra húmeda. El chirrido de la puerta metálica al cerrarse fue como el de una mandíbula de hierro atrapando a su presa. Dentro, la penumbra estaba habitada por sombras que se movían. Guerreros de todas las naciones capturadas por el Imperio -galos, tracios, germánicos- lo observaban desde los rincones. -Otro cordero para el matadero -masculló un hombre gigante en la esquina-. ¿Por qué te envían aquí, romano? Trajano se sacudió el polvo de su túnica rota. Se apoyó contra la pared con una calma que desentonaba con el lugar. Los demás prisioneros hablaban con odio, jurando que un día las calles de Roma arderían bajo su rebelión. Trajano solo escuchaba, con una media sonrisa en el rostro. -Yo no busco tronos ni incendios -respondió Trajano. Su ...

EL PRECIO DEL ORO

EL PRECIO DEL ORO El Gran Anfiteatro de Roma no olvida el olor de la sangre derramada en el Año 298 . Para Aurelio Cassian , ese olor era el precio de la vida de su madre. Él no era un Seneca pedante; era un cazador humilde, amigo de Trajano, un hombre de buen corazón que solo quería salvar a la mujer que le dio la vida. Entrenó durante años, sin descanso, con la promesa imperial de que el ganador del Gran Torneo recibiría el oro suficiente para sanar cualquier mal. El primer día, la arena fue un caos. Una batalla campal entre diez de los mejores cazadores jóvenes. Aurelio peleó con desesperación, ciego por la meta. Su acero cortó y estocó, y cuando el silencio regresó a la arena, él era el único que quedaba en pie. Asustado por la bajeza de sus propios actos, se acercó a los cuerpos y, uno a uno, les quitó los cascos. El grito de Aurelio fue ahogado por el rugido de la multitud, que disfrutaba de un espectáculo que él solo sentía como una condena. Eran todos sus amigos. Los hombres c...

LA SANGRE DE LOS SENECA

 LA SANGRE DE LOS SENECA En las villas del Palatino, el apellido Seneca no es un nombre, es una cadena de oro que asfixia. Livia lo aprendió desde pequeña, cuando las risas en los jardines se apagaban al entrar su tío, Lucius . Para Lucius, la familia no era un conjunto de seres humanos, sino una reserva de poder que se diluía con cada generación que se mezclaba con "sangre común". El patriarca observaba con obsesión cómo las mujeres en su linaje escaseaban, y en su mente retorcida, la solución no era la libertad, sino la endogamia. Livia recordaba el asco que sentía cada vez que Lucius la miraba, no como a una sobrina, sino como a una pieza de mármol que debía permanecer dentro del templo. El plan de su tío era simple y atroz: casarse con ella para establecer el inicio de los matrimonios entre la familia, asegurando que la sangre Seneca no perdiera su pureza ante el mundo. Su única tregua fue su primo Marco . Mientras los demás hombres Seneca crecían pedantes y arrogantes, e...

CAPITULO 5: LOS NUEVOS GRISES

CAPITULO 5: LOS NUEVOS GRISES El silencio en el cuartel era denso, cargado del olor a ozono y sangre. Crixo, arrodillado y sujetándose el abdomen, rugió con una furia animal mientras intentaba abalanzarse sobre Matthias. Pero antes de que el primer músculo de su pierna se tensara, Marcelin Berthelot golpeó el suelo con su bastón de madera nudosa. Un crujido sordo recorrió la piedra y, de las grietas bajo los pies del gigante, brotaron raíces gruesas y oscuras que se enroscaron con una fuerza sobrenatural alrededor de sus extremidades, anclándolo al suelo. Crixo forcejeó, pero cada movimiento hacía que las raíces se apretaran más, como si la misma tierra estuviera reclamándolo. Marco Seneca observó la escena con asombro, desactivando su sello de desmaterialización. Marcelin avanzó un paso, quedando frente al joven alquimista. -Tu técnica es precisa, Marco… -dijo el anciano, su voz era como el susurro del viento en un desfiladero-, pero está vacía. Marco frunció el ceño. -Cumple su funci...

MARCELIN BERTHELOT, EL ULTIMO SABIO

MARCELIN BERTHELOT, EL ULTIMO SABIO ​Si estas palabras han llegado a tus manos, significa que mi carne ha dejado de ser sostenida por la alquimia de los elementos. Soy Marcelin Berthelot, el hombre que la historia de Roma intentó borrar. No soy una sombra del pasado; soy el último de los sabios que no vendió su alma al brillo del acero imperial. ​Muchos creen que la guerra comenzó con una espada. Se equivocan. Comenzó con la sordera de los hombres poderosos. ​Recuerdo aquel cielo de estrellas líquidas cuando Cinereus descendió en el Año 0. Estábamos allí los cuatro sabios, rodeados por los generales del Imperio y los hijos de los nobles. Cuando el Gran Gris reveló que el poder residía en los corazones de los Draco Duces, el silencio de los soldados me aterró. En sus ojos no vi sabiduría, vi conquista. ​Mi buen amigo Gustave Noiresang, un hombre de paz cuya única falta fue buscar la verdad, intentó calmar los ánimos, pero el veneno de la ambición ya corría por la asamblea. Cinereus, al ...

CAPITULO 4: Noiresang vs Seneca

CAPITULO 4: Noiresang vs Seneca Matthias intentó ponerse de pie, su respiración era pesada y cada músculo de su cuerpo ardía con el peso del combate. A duras penas logró sostenerse sobre una rodilla cuando sintió el suave toque de Sabine, quien, con manos temblorosas pero decididas, sacó de su bolsa un puñado de escamas. Sin dudarlo, dejó caer treinta de ellas sobre un sello dibujado apresuradamente en el suelo. El aire vibró con energía cuando el Aroma Rojo comenzó a formarse. Un resplandor carmesí lo envolvió, infundiéndole fuerza y revitalizando sus extremidades. Matthias sintió un impulso renovado en su cuerpo, como si la fatiga se disipara en un solo aliento. Marco Seneca, que observaba todo con una mirada analítica, esbozó una leve sonrisa. —No tienes que usar la fuerza si no la necesitas —dijo con calma, con la seguridad de alguien que ya conocía el resultado. Matthias no esperó. Se lanzó contra Marco con la furia de un guerrero herido, su puño impulsado por la alquimia de Sabin...

CAPITULO 3: Marco Seneca y Crixo

  Capítulo 3: Marco Seneca y Crixo La noche no era segura. Los campesinos, agradecidos por la ayuda de Matthias y los Noiresang, insistieron en que se quedaran con ellos, pero Sabine se mantuvo firme en su decisión. -No podemos quedarnos. Si los romanos regresan con refuerzos o, peor aún, con un alquimista de los Seneca, nos atraparán. -Su voz era serena, pero sus ojos reflejaban preocupación. Antes de partir, los aldeanos compartieron lo poco que tenían: pan duro, un poco de queso y agua. Fue un gesto humilde, pero significativo. -Gracias por todo -dijo Matthias, tomando una hogaza de pan. -Cuídense, muchachos. Roma no tiene piedad. -El anciano que les entregó los víveres les dedicó una última mirada antes de perderse en la penumbra. Sabine lideró la marcha. -Si seguimos este camino, evitaremos el cruce principal, pero Roma ha llenado la cordillera de los Apeninos con edificaciones. No hay forma de evitar su presencia por completo. Debemos movernos con cautela. -Advirtió mientras ...

El corazón de Ruber

 El corazón de Ruber El viento arrastraba el olor a sangre y ceniza cuando Ruber, el Draco Duce carmesí, cayó al suelo con un estruendo que sacudió la tierra. Su aliento era débil, su cuerpo cubierto de heridas mortales, y sus ojos, aún encendidos por la determinación, se clavaron en el caballero legendario. Con voz profunda y agonizante, pronunció su última advertencia: "Nuestros corazones deben ser utilizados para el bien de la humanidad, no para el bien personal del emperador." El caballero sintió que aquellas palabras se incrustaban en su mente como una herida abierta. Pero no respondió. Se limitó a inclinar la cabeza, observando cómo la vida abandonaba al majestuoso dragón. De regreso en el campamento, la victoria fue celebrada con cánticos y vino. Los legionarios bebieron hasta el hartazgo, celebrando la caída de otro Draco Duce. En el centro de la reunión, un Seneca observaba con frialdad, asegurándose de que los corazones recolectados estuvieran bien resguardados. Ent...

CAPITULO 2: El niño dragón y los últimos Noiresang

CAPITULO 2: El niño dragón y los últimos Noiresang  Cuando Matthias, Leoric y Sabine regresaron del pueblo, notaron que algo no estaba bien. Se escuchaban pasos pesados, voces de soldados romanos y el sonido metálico de sus armaduras moviéndose entre la maleza. Rápidamente, se escabulleron entre los árboles y lograron escuchar al comandante de los soldados dar una orden. -Hace 10 años, este fue el lugar donde se vio por última vez un Noiresang. Otro soldado respondió con desprecio -Malditos Noiresang, nos han hecho pasar años fuera de los cuarteles.- El comandante era un alquimista de la familia Seneca, aquellos que aún servían al Imperio. Se arrodilló y sacó de su cinturón un diente de dragón, colocándolo sobre un sello dibujado en la tierra. Con un murmullo en latín antiguo, el diente se desintegró y una bestia humeante y fantasmal emergió de la nada. Sus ojos brillaban con intensidad, y en cuanto su amo le susurró -Busca un Noiresang-, la criatura se lanzó en dirección a Ma...

Marco Seneca: El alquimista de la materia

Marco Seneca: El alquimista de la materia   Marco Seneca nació en un hogar humilde, hijo de una campesina de buen corazón que le inculcó desde pequeño los valores de la humildad, el respeto y la compasión. Su madre, con su bondadoso espíritu, fue su mayor influencia durante los primeros años de su vida. Criado con amor y enseñanzas sobre la bondad y la empatía, Marco siempre fue un niño diferente, con una sensibilidad profunda por los demás. Sin embargo, todo cambió cuando cumplió diez años, momento en que su vida dio un giro radical. A pesar de su talento para la alquimia, el padre de Marco era un hombre estricto y distante, más enfocado en el poder del Imperio que en el bienestar de su hijo. Durante sus primeros años, Marco no fue reconocido por su padre, quien prefería ver a su hijo como una herramienta útil para los intereses del Imperio. Fue la intervención de su tía quien obligó al padre a hacerse cargo de Marco y darle la educación necesaria para perfeccionar su habilidad e...

LANZAMIENTOS PROGRAMADOS

 LANZAMIENTOS PROGRAMADOS: 01 de Marzo:    MARCO SENECA: EL ALQUIMISTA DE LA MATERIA                                CAPITULO 2: EL NIÑO DRAGON Y LOS ULTIMOS NOIRESANG 08 de Marzo:   EL CORAZÓN DE RUBER                              CAPITULO 3: MARCO SENECA Y CRIXO 22 de Marzo:  CAPITULO 4: NOIRESANG VS SENECA

Trajano Drago

 Trajano Drago Trajano es el hermano mayor de Matthias , con una diferencia de 10 años. Desde la desaparición de su padre, Trajano asumió la responsabilidad de cuidar de Matthias y juntos compartieron el sueño de convertirse en cazadores de dragones para descubrir lo que sucedió con su padre. A lo largo de su vida, Trajano estuvo enamorado de Sabine , la hermana mayor de Leoric , quien también compartía sentimientos hacia él. Sin embargo, su deber y destino lo llevaron a unirse al Imperio Romano como soldado a los 18 años, dejando a Matthias a cargo de los Noiresang . A pesar de la distancia, su amor por Sabine seguía siendo una constante en su vida. Sabine correspondía a su amor, pero sufría mucho por su partida, temiendo perderlo para siempre. Trajano, aunque decidido a seguir su camino como soldado, también sentía un amor profundo y sincero hacia ella. Después de partir al Imperio, no volvió a tener contacto directo con ella, y solo le envió una carta a Matthias en su cumplea...

Leoric Noiresang: Forjador de Luz

  Leoric Noiresang Leoric Noiresang, el último heredero de una de las familias más enigmáticas y perseguidas por el Imperio Romano, era el único de su generación que quedaba con la misión de preservar el legado ancestral de los Noiresang. Esta familia había sido conocida durante siglos por su maestría en un tipo de alquimia diferente a la del Imperio, utilizando las escamas de los dragones en lugar de los dientes, lo que les otorgó independencia frente al monopolio del Imperio sobre este arte. Sin embargo, su descubrimiento pronto los convirtió en enemigos del Imperio, que no dudó en perseguirlos, obligándolos a vivir de forma nómada y a huir constantemente para mantener a salvo su conocimiento. Leoric, desde niño, creció bajo la sombra de esta persecución. La responsabilidad de preservar los secretos de su familia recayó sobre él a una edad temprana, ya que era el único de su generación capaz de continuar con las enseñanzas de los Noiresang. La vida de su familia estaba marcada po...

Alquimia, ofrenda a Cinereus

Alquimia, ofrenda a Cinereus.  La alquimia, el arte de transformar y canalizar la esencia de los dragones, ha sido durante siglos una herramienta de poder. Su práctica está íntimamente ligada a la historia del Imperio Romano y a la revelación de Cinereus, el dragón gris, quien otorgó a los humanos el conocimiento sobre los corazones de los draco duces y el poder que albergaban. Sin embargo, este conocimiento no solo originó la cacería de dragones, sino que también moldeó el destino de los alquimistas. El Origen de las Tres Grandes Familias Alquimistas Cuando Cinereus habló con los humanos, cuatro sabios estuvieron presentes. Tres de ellos eran alquimistas: Gustave Noiresang, Marcelin Berthelot y Claudio Seneca . Estos nombres se convertirían en el linaje de las tres grandes familias alquimistas, cada una tomando un camino distinto en la historia. -Los Noiresang  fueron los primeros en desafiar la estructura del Imperio. Descubrieron que las escamas de los dragones también podí...

CAPÍTULO 1: Corazón de Dragón

CAPÍTULO 1: Corazón de Dragón ​Revelación de Cinereus ​Desde tiempos antiguos, los dragones fueron vistos como seres lejanos e inalcanzables. Pero había uno diferente: Cinereus, el dragón gris. No buscaba el conflicto ni la dominación; quería demostrar que los dragones no eran para temer. ​Una noche, bajo un cielo lleno de estrellas, Cinereus descendió entre los hombres. Con voz firme y serena, habló a los sabios que se habían reunido. ​-No teman -dijo-. Hoy les revelo un secreto: el poder reside en los corazones de los draco duces. ​Las palabras calaron hondo en los presentes. Un poder capaz de cambiar el destino de quienes lo poseyeran. Sin embargo, la contradicción era evidente: un dragón que siempre había predicado la paz ahora abría la puerta a una fuerza imparable. ​Esa revelación encendió la chispa de la ambición. Los sabios discutieron, y pronto el temor se transformó en deseo de control. El Imperio, siempre ávido de poder, no tardó en actuar. Durante tres siglos, Roma había de...